Cuando pedimos una hipoteca tenemos que decidir si la pedimos con interés fijo o con interés variable, ya que el precio que paguemos a final de mes va a depender de ello. Antes la decisión era sencilla, pero ahora ya no es así.
Hace unos años, los diferenciales eran ridículos, por lo que lo más recomendado era pedir una hipoteca a tipo variable. Aunque el Euribor subiese, el interés que pagábamos siempre estaba lejos del interés fijo.
Esto era así porque se veían diferenciales del 0,30%, por lo que siempre convenía pedir una hipoteca a tipo variable, frente a una de tipo fijo que rondaba el 5-6%, lo cual era y sigue siendo una barbaridad.
Ahora la elección no es clara, porque los diferenciales de las hipotecas a tipo variable son elevados, y podemos ver hipotecas con un 5% de diferencial. El tipo fijo suele ser algo más alto, pero eso es ahora que el Euribor está por los suelos.
En el caso de una escalada del Euribor, una hipoteca de tipo variable con un 5% de diferencia sería impagable, ya que la cuota podría subir varios cientos de euros ante cualquier repunte de este índice bancario.
Los expertos recomiendan que se siga contratando hipotecas de tipo variable, ya que con ellas nos podemos beneficiar de la caída del Euribor, pero no sé hasta que punto es recomendación se puede tener en cuenta con unos diferenciales tan bestiales.
Los analistas dicen que si pedimos el tipo variable, y por lo tanto ahora ahorramos con respecto al tipo fijo, debemos hacerlo para ahorrar el máximo dinero posible y hacer amortizaciones parciales, lo cual nos ahorrará mucho dinero, ya que cada vez que amorticemos reduciremos la cantidad de intereses que pagamos, que al principio del préstamo más del 70% del recibo.
Por último, si puedes pagar la cuota de la hipoteca a interés fijo, quizá te puede interesar, ya que te despreocupas de las subidas del Euribor mientras tengas la hipoteca.

![simulador-hipoteca-yenes[1]](http://hipotecagratis.net/http://hipotecagratis.net/wp-content/uploads/2013/01/simulador-hipoteca-yenes1.gif)